Test de daltonismo y percepción crómatica
Jueves, 30 de Agosto de 2007 por Juan Carlos Mora

Si tienes algún tipo de daltonismo o deficiencia en la percepción del color seguramente ya lo debes saber.
En caso de duda aquí tienes algunos test que te ayudarán a realizar una comprobación rápida. Deberías ver sin problemas los números, símbolos o letras que aparecen escritos debajo de las figuras.
Los problema de daltonismo son más comunes de lo que podría parecer entre los hombres, 1 de cada 10 padece algún grado de esta deficiencia. Sin embargo, las mujeres tienen bastantes menos problemas, de hecho ven mejor los colores que el género masculino.
La edad es el tercer factor que afecta a la calidad de la percepción de los colores. Como consecuencia podemos asegurar que las mujeres jóvenes son las que mejor aprecian los colores.
Así que no discutas con ellas, si dicen que es naranja melocotón con un toque de marengo, saben de lo que hablan.
Si queréis ver algún test más o te gustan las ilusiones ópticas os recomiendo que visitéis el blog ilusiones ópticas y más.
Fuente ilusiones ópticas y más
Imágenes Jean Jouannic
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30 de Agosto, 2007 - 7:23 am
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30 de Agosto, 2007 - 10:04 am
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3 de Septiembre, 2007 - 4:47 pm
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23 de Diciembre, 2007 - 10:51 pm
[…] Siempre he sido daltónico, pero no siempre lo he sabido. En el colegio, por ejemplo, solía tener problemas cuando la profesora nos hacía trabajar en grupo para hacer un mural, o algo así. Tranquilamente podía pedirle que me pasara el rotulador verde a un compañero que sólo tuviera el marrón y el rojo en la mano. Y claro, me sorprendía lo cabroncete que podía ser por intentar volverme loco diciéndome que él no lo tenia… ¡cuando en la mano tenía dos rotuladores verdes! Y los problemas no sólo los tenía al trabajar en grupo: imaginad la cara de la profesora cuándo le entregaba un dibujo con una carretera rosa, una persona gris, un campo rojo… o el famoso perro verde, que tampoco es tan raro… en fin. Hasta mi madre se sorprendió una vez que le pinté una figurita de yeso. Era una abuelita sentada en una mecedora. Una mecedora de color rojo chillón, eso sí. Parece ser que decidí que la abuelita era marciana… Salí del colegio sin saber por qué no me entendía con la gente. Algo no iba bien, pero no sabía el qué. En el instituto no tenía “plástica”, así que la cosa fue a mejor. Un día, leyendo la revista “Muy interesante” leí un artículo sobre un defecto en la visión llamado daltonismo. Parecía ser que las personas que tenían este defecto no podían distinguir bien los colores… y eran daltónicos. Empecé a atar cabos… la mayoría de la gente era daltónica, por eso no me entendían… pobrecillos… o ¡no! ¡A ver si el daltónico iba a ser yo! Un buen día salió el tema en clase de ciencias, y le dije a la profesora que yo era daltónico. No me creyó. Claro, era de ciencias y yo ahora comprendo y comparto su modo de actuar: la chica se fue un momento y volvió con unas pruebas para detectar daltonismo… y sí, entonces se convenció. Desde aquel día soy oficialmente daltónico. […]