Ganarse el cielo
Miércoles, 11 de Abril de 2007 por Sashka Krtolica
No en vano nuestros antepasados clamaban hacia el cielo en busca de salvación. Ahora que la tierra se nos está quedando pequeña, los científicos también miran hacia lo alto para explicar el infierno del calentamiento global y buscan consuelo en el cielo. Según la tasa actual de crecimiento de población en 2050 habrá 3.000 millones de humanos más, que vendrán hambrientos de alimento y energía.
El gran reto al que se enfrentan los científicos es cómo alimentar tantas bocas y cómo alimentar de energía todos los aparatos sin acabar destruyendo el planeta.
El profesor de la Universidad de Columbia, Dickson Despommier habla de granjas en el cielo. Su proyecto es convertir los rascacielos dentro de las urbes en granjas verticales de cultivo de vegetales, que a la vez generaran energía limpia y purificaran las aguas servidas. Según los cálculos unos 150 rascacielos bastarían para alimentar la ciudad de Nueva York durante un año. La gran ventaja de estas construcciones es evitar la deforestación de suelos vírgenes y reducir la cantidad de dióxido de carbono en las ciudades, aminorando así el calentamiento global. El pronóstico es que en los próximos cinco a diez años llegará a construirse la primera granja rascacielos.
En cuanto a la energía limpia y barata, otros muchos científicos también se han dirigido al cielo en busca de respuestas. Resulta que allá en lo alto, a unos 10 km del suelo los vientos son muchísimo más fuertes y serían capaces de producir hasta cien veces más energía que la que producen las turbinas convencionales. Las mentes brillantes de varios países se están estrujando los cerebros para llegar a construir granjas eólicas en el cielo.

Así en San Diego, David Shepard de la empresa Sky WindPower ha cruzado un cometa con un helicóptero para diseñar un artilugio que se mantendría de un hilo volando en el cielo y produciendo energía eólica. Su problema es cómo organizar el mantenimiento del mecanismo, ya que ir subiendo y bajando su generador volante no resulta muy económico, pero está a punto de dar con la solución.
Margen Power, una empresa canadiense ha resucitado el zeppelín para mantener sus hélices eólicas en el aire, aunque a solamente 1 km del suelo. Mientras en Holanda,
Wubo Ockels, profesor de Universidad Tecnológica de Delft está desarrollando algo parecido a un avión, dirigido por ordenador. De momento está construyendo un prototipo a escala real que podría generar 10 MW, cantidad suficiente para abastecer con energía a unos 10 mil hogares. Lo mejor es que si lo consiguiera el coste subiría a tan sólo un centavo por kW/h.

Sin duda, el cielo es la respuesta. Esperemos que nuestros hijos vayan con el colegio de visita a la granja rascacielos de la calle de abajo y desde el avión contemplen las cometas generadoras de energía eólica. Nosotros mientras tanto iremos deforestando el poco bosque que nos queda y pagando la factura de luz. Santa María ruega por nosotros pecadores.
Fuente Maikelnai’s
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11 de Abril, 2007 - 1:37 pm
A ver si los cientÃficos dan con soluciones viables, si no me temo que en un futuro no muy lejano, nuestro planeta puede ser un desértico basurero.
Espero que los polÃticos apoyen este tipo de iniciativas, si no, estamos perdidos.
15 de Abril, 2007 - 3:23 am
Todos deberÃamos preocuparnos, hablar, apoyar y exigir esas soluciones, a ver si asà los polÃticos también se enteran de lo que es verdaderamente importante. Yo me emociono con cada nueva idea de algún profesor chalado. Pronto prometo un artÃculo sobre viajes en el tiempo. La ciencia ficción es ya una realidad y los de arriba siguen tan imperialistas y monárquicos como en la Edad Media.